Nuestra clienta fue a un restaurante local para disfrutar de una cena a base de filete de pollo frito. Mientras comía, mordió un hueso oculto en la carne y se rompió el implante dental. Su dentista la examinó y descubrió que su implante posterior izquierdo estaba completamente agrietado y necesitaba un reemplazo. Descubre más

