Incluso un choque automovilístico a baja velocidad puede causar una lesión cerebral o cervical grave en Oregón.
Si te has visto involucrado en lo que parecía un choque leve, es posible que otros se pregunten si realmente estás herido. Mucha gente supone que si los autos no sufrieron daños importantes y el informe policial lo califica como un accidente menor, entonces cualquier dolor o síntoma extraño debe deberse a otra cosa. Esta suposición puede ser peligrosa.
En el bufete de abogados Dwyer Williams Cherkoss, vemos esta situación con frecuencia. Un cliente llega tras una colisión trasera a baja velocidad, generalmente entre 10 y 15 millas por hora, y nos comenta que no se siente bien. Puede tener dolores de cabeza persistentes, dificultad para concentrarse, lapsos de memoria, mareos o dolor de cuello que se irradia a los hombros y brazos. La compañía de seguros ya ha llamado o enviado una carta sugiriendo que la reclamación no tiene mucho valor porque los daños materiales ascienden a solo unos cientos de dólares. Esta respuesta es común y casi siempre inapropiada.
Cómo se puede lesionar el cerebro sin un golpe directo en la cabeza.
El cerebro se encuentra dentro del cráneo, rodeado de líquido cefalorraquídeo. Cuando un coche recibe un impacto por detrás, la cabeza y el cuello se mueven bruscamente hacia adelante y hacia atrás. Esta aceleración y desaceleración repentinas pueden provocar que el cerebro se desplace dentro del cráneo, incluso si la cabeza no llega a golpearse con nada. Esto se conoce como lesión por contragolpe. El cerebro puede sufrir un hematoma o estiramiento en un lado y luego rebotar y sufrir un hematoma en el lado opuesto.
Si ha sufrido conmociones cerebrales u otras lesiones cerebrales previas, el umbral para sufrir otra lesión disminuye. Cada incidente anterior hace que el cerebro sea más vulnerable. El siguiente impacto no necesita ser tan fuerte para causar problemas, y los síntomas suelen ser más significativos y tardan más en resolverse. Observamos este patrón con frecuencia en nuestra práctica. Una persona que parecía haberse recuperado de una conmoción cerebral sufrida años atrás, de repente descubre que un choque relativamente leve le provoca dificultades para concentrarse, encontrar las palabras, mantener el equilibrio o regular sus emociones.
Estas lesiones son reales, incluso cuando no se aprecian en una tomografía computarizada o resonancia magnética estándar en las primeras etapas. Por eso, solemos contar con la participación de neurólogos y neuropsicólogos que realizan pruebas exhaustivas. Estas pruebas miden la memoria, la atención, la velocidad de procesamiento, el lenguaje y la coordinación. Cuando los resultados muestran cambios claros con respecto a lo esperado para esa persona, se crea una base sólida para la reclamación que va mucho más allá de lo que el perito de seguros ve en las fotos de parachoques abollados.
Lesiones de cuello y columna vertebral en accidentes a baja velocidad
Las mismas fuerzas que afectan al cerebro pueden dañar el cuello y la columna vertebral superior. Muchos habitantes de Oregón ya presentan cierto desgaste natural en el cuello debido a años de trabajo, deportes o simplemente al envejecimiento. Un latigazo cervical repentino puede convertir una pequeña fisura o un problema discal incipiente en una hernia discal sintomática o una compresión nerviosa. Lo que la compañía de seguros denomina "preexistente" puede haber sido completamente asintomático hasta el accidente. Sin embargo, la ley de Oregón permite que las personas reciban una indemnización cuando se encuentran en esta situación.
Colaboramos habitualmente con neurocirujanos y especialistas en columna vertebral que revisan las imágenes y nos ayudan a diferenciar entre cambios antiguos y traumatismos recientes. Las imágenes tomadas poco después del accidente, junto con una revisión minuciosa de su historial médico, suelen revelar la verdad. Las compañías de seguros suelen argumentar que los daños materiales menores implican lesiones leves. Este argumento ignora principios básicos de física y medicina. El cuerpo humano no siempre se comporta igual que el metal y el plástico, especialmente cuando la víctima es mayor o tiene lesiones previas.
Por qué las compañías de seguros se centran en los daños a la propiedad
Los peritos están capacitados para analizar presupuestos de reparación y fotografías. Cuando ven daños por solo unos cientos de dólares, suelen concluir que el impacto no pudo haber sido grave. Pueden ofrecer una indemnización rápida y baja, y presionarlo para que firme un documento de liberación de responsabilidad. También pueden sugerir que cualquier síntoma persistente se debe al estrés, al envejecimiento o a alguna otra causa.
Este enfoque puede implicar que usted tenga que pagar la atención médica de su propio bolsillo mientras intenta recuperarse. También puede significar la pérdida de ingresos que nunca se recuperan y un futuro incierto. Por eso intervenimos desde el principio. Nos aseguramos de que su historial médico cuente toda la historia y de que cada especialista que deba participar tenga la oportunidad de evaluarlo. Además, nos encargamos de toda la comunicación con la compañía de seguros para que usted pueda concentrarse en su recuperación.
Qué debes hacer si sufres un accidente a baja velocidad
Aunque te sientas bien durante el primer o segundo día, presta atención a tu estado real. Si experimentas dolores de cabeza que empeoran, sensibilidad a la luz o al ruido, dificultad para dormir, irritabilidad, problemas de memoria o la sensación de que tus pensamientos van más lentos de lo normal, es importante que te evaluemos. La rigidez de cuello que no mejora, el dolor que se irradia a los brazos o las manos, o el entumecimiento y el hormigueo también deben ser evaluados de inmediato.
Consulta con un médico especialista en este tipo de lesiones. Explícale con detalle lo sucedido y cómo te has sentido desde el accidente. Anota tus síntomas, incluyendo cuándo comenzaron y qué los alivia o empeora. Estos registros serán importantes más adelante.
No dé ninguna declaración grabada a la compañía de seguros hasta que haya hablado con un abogado. Lo que parece una simple conversación puede usarse posteriormente para limitar su reclamación, especialmente si intentan utilizar términos o conceptos legales que usted no comprenda del todo. Usted tiene derecho a contar con alguien que lo represente y que entienda cómo funcionan estos casos.
Cómo ayudamos a nuestros clientes en estas situaciones
En Dwyer Williams Cherkoss, escuchamos su historia completa. Coordinamos las evaluaciones médicas pertinentes, incluyendo exámenes neurológicos, estudios de imagen cuando sea necesario y pruebas neuropsicológicas cuando existan dudas sobre la función cerebral. Colaboramos con neurocirujanos y ortopedistas para establecer la relación entre el accidente y sus lesiones de una manera que las compañías de seguros no puedan desestimar fácilmente. Si bien no inventamos nada, contamos con el conocimiento y la experiencia para descubrir hechos y pistas que otros podrían pasar por alto o, en el caso de las compañías de seguros, ignorar o tergiversar por completo.
Estos casos requieren atención al detalle y un profundo conocimiento tanto de la medicina como del derecho. Coordinamos todos los aspectos para que su reclamación refleje el impacto real en su vida, no solo lo que aparece en un presupuesto de reparación. Nuestro objetivo es siempre el mismo: asegurarnos de que reciba la atención que necesita y la indemnización que cubra sus gastos médicos, la pérdida de ingresos y cómo esta lesión ha alterado su vida diaria.
No debería tener que enfrentarse solo a la compañía de seguros mientras intenta recuperarse. Eso es lo que hacemos por nuestros clientes a diario en todo Oregón.
Si sufrió un accidente y aún presenta síntomas que no concuerdan con un accidente leve, contáctenos. Ofrecemos consultas gratuitas y solo cobramos si obtenemos una indemnización para usted. Llámenos hoy mismo. Estamos listos para escucharle y ayudarle.